¿Cómo cruzar el temido “TAPÓN DEL DARIEN” de Colombia a Panamá”?

La Panamericana conecta Alaska, en Estados Unidos, con Tierra del Fuego, en el sur de Argentina, encontrándose con diferentes tipos de paisajes y climas: desiertos, montañas, selvas, volcanes, glaciares, ríos, océanos y grandes ciudades.

Considerada la ruta transitable más larga del mundo, esta carretera es icono para el mundo de los mochileros, cicloviajeros, moteros y fantasía de los amantes de las grandes travesías.

La carretera atraviesa los siguientes países: Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Argentina.

Ruta Panamericana

ruta panamericana

Pero existe un tramo donde la Ruta Panamericana se encuentra cortada, alrededor de 100 kilómetros donde una infranqueable jungla impide a la carretera continuar el paso. Bienvenidos a la selva del Darién, conocida como el Tapón de Darien por las características del propio terreno, que imposibilita la circulación. Esta región ha generado problemas en las travesías de distintas civilizaciones que han intentado cruzarla a lo largo de los siglos.

Siempre se escuchan historias de que algunos autos y motos han podido cruzar el Tapón del Darién, pero es una tarea muy complicada y peligrosa. Complicada porque no hay carretera y es necesario un guía (no fue mi caso pero es recomendable); peligrosa porque hay que atravesar una de las selvas más inhóspitas del planeta en la que además te puedes encontrar a la guerrilla colombiana y/o narcotraficantes.

* Los costos estarán al final del artículo desglosado en la forma que fui avanzando.

tapon del darien

Si viajas con una motocicleta tienes más opciones que si transitas con un vehículo de cuatro ruedas ya que incluso tienes la posibilidad de enviar la moto por avión (un poco caro pero hay como hacerlo).

Hay algunos veleros que ofrecen esta opción pero es muy importante reservar un espacio con anticipación. Estos veleros no salen con mucha frecuencia y hay pocos espacios disponibles. Otra opción es poner la moto en un container con otros vehículos y así compartir el costo del mismo con estos viajeros.

Para los moteros la opción más barata y sencilla es llegar hasta Turbo, Necocli o Cartagena e ir ambos en un barco, lancha o bote hasta Puerto Carti (Panamá), en la región de los Guna Yala.

En mi caso yo realice esta última saliendo desde Turbo en Colombia, en dirección al Sur.

El 22 de Junio del 2019 salí de Medellin y llegue a a Turbo un pueblito colombiano dueño de un puerto muy congestionado y alborotado debido a la cantidad de personas que intentan cruzar o enviar algo hacia Centro América por vía marítima. Aquí se realiza la salida del vehículo y para esto conseg el contacto de una persona un nuevo amigo del sitio el gran “Morenazo Gutierrez” que se dedica a estos procesos ya que las oficinas están en diferentes lugares, transitar por ahí te puede hacer perder tiempo y dinero, a esta persona a cambio le debes dar algo voluntario, hay que saber a quien pedir ayuda en este lugar ya que te pueden estafar.

letrero turbo 2

letrero turbo

Una vez realizada la salida de la moto nos dirigimos a buscar una embarcación en el puerto principal donde averiguábamos con varios capitanes de embarcaciones quienes son los que deciden si llevarte o no ya sea por espacio o por el valor que te cobran, es mejor preguntar a distintos capitanes ya que no existen tarifas establecidas y tú eres quien pelea por un precio justo y razonable, pregunté a lanchas que te llevan y vas avanzando de a poco sin saber cuantos días demorarás, pregunte a barcos de carga que te pueden llevar en un solo viaje pero puedes demorarte mas de 20 días y también averigüe a botes que son mas factibles porque la moto va cómoda aunque aquí tu no puedes viajar en la embarcación, deberás tomar un avión y esperar en Panamá o en algún puerto del camino, la opción mas recomendada a mi presupuesto era enviar a mi motocicleta en barco hasta Sapzurro ya en el caribe Colombiano y luego seguir viendo lo que la ruta me proponía, conseguí un barco de carga muy viejo llamado “Don Danielo”, este sarparia esa misma media noche , así que embarqué a mi Antonia y me despedí de ella, yo tuve que quedarme en un hotel de mala muerte ya que ahí no hay mas, es muy económico aunque no cuenta con todas las comodidades puede estar un poco sucio y descuidado, pero no había para mas, pude descansar y esperar al siguiente día.

Salí las 9 am hacia un pequeño terminal marítimo donde logre conseguir un pasaje en un Katamaran (bote turistico de pasajeros con motor) que me llevó hacia lo profundo del mar y Sudamérica como tal empezaba a verse a lo lejos, así dejaba ya esta parte del continente luego de haber pasado por muchos países y lugares llenos de historias y amigos, todo quedaba atrás y ya no había opción para volver, este katamaran nos llevaba a mi y a otros 30 pasajeros, en su ruta realizó una parada en Bahia Trigana una pequeña bahía donde comimos y logramos conocer un poco mas de este recóndito lugar, luego de estar una hora ahí salimos a Capurgana, aquí es donde se encuentra la aduana colombiana y se realiza la salida del viajero.

barco darien 1.1

capurgana

Una ves ya realizada mi salida de Colombia en la aduana (donde me atendieron muy bien) me hice amigo de una pareja colombiana que se dirigían también a Ciudad de Panamá, la ruta me regalaba nuevas buenas vibras en mi incertidumbre así que decidimos viajar en las embarcaciones Luzca, el loco y yo, aunque no sabiamos como iba a ser y como íbamos a llegar yo al menos ya no estaba solo y tenia a dos personas que se convertirían en grandes amigos, ellos eran nuevos en un viaje de mochileros así que optaron por seguir mis instrucciones aunque no tenia idea de cuales iban a ser ya que nunca había viajado de esta manera, era algo totalmente nuevo para mi.

Así conseguí un Katamaran que nos llevo hasta Sapzurro – Colombia el puerto donde llegaría Antonia, a unos 4 kms de Capurgana, aquí debíamos esperar un día por ella, paseando y viendo donde acampar me encontré con dos chicas Francesas que viajaban con nosotros en el katamaran, ellas me dieron el dato de un hotel económico llamado “El Chileno” y ahí fue donde nos quedamos ese día pero yo preferí acampar, era un lugar mágico con unas vistas caribeñas alucinantes uno de esos lugares donde uno no quiere irse. Tomamos cervezas, hicimos amigos, contamos muchas historias entre todos hasta que la media noche nos abrigo y decidimos descansar. Me acosté pensando en Antonia y en como estaría ella, moviéndose de lado alado aunque amarrada pero sola, por todo ese peligroso mar, sin saber si la bajarían o no en esos puertos llenos de historias, la preocupación me invadía así que esa noche decidí no embarcarla sin mi nunca más hasta llegar a Centro América, juntos cruzaríamos esos días que nos faltaban en el mar de alguna forma.

hostel sapzurro el chileno - Copy - Copy

Al siguiente día a las 8 am fui al Puerto a ver si existían embarcaciones que nos acercaran mas hacia Panamá, salimos con los chicos y empezamos a buscar entre todos los capitanes que estaban ahí quien nos podía ayudar, una señora muy buena onda que estaba sentada en la plaza nos recomendó de una lancha con motor que saldría al siguiente día, era increíble conseguir inmediatamente lanchas o botes que salieran hacia el hermoso Archipiélago de San Blas rumbo al norte, así que fuimos a verlo de inmediato, su lancha era muy pequeña y eramos 5 personas que teníamos que estar ahí junto a Antonia pero era la única embarcación que saldría hasta Puerto Obaldía la primera ciudad panameña donde se realizan los tramites de ingreso del vehículo como el del viajero.

Al día siguiente desperté me prepare un café instantáneo con agua tibia deje todo ordenado y me dirigí hacia el puerto, a lo lejos lograba ver la enorme embarcación “Don Danielo” el barco que custodiaba a mi amada Antonia, al llegar al muelle la vi frente a mi, la habían bajado y alfin volvía a posar mis manos en mi “Gran máquina de los sueños”, la abrace y le juré que nunca más la iba a separar de mí y dejarla sola dentro del mar, la prendí y partimos hacia las entrañas del pueblito costero, paseamos un poco de lado a lado mientras Antonia se llevaba la admiración de la gente, se tomaban fotos con ella, preguntaban que marca era, y al verla tan pequeña sacaba risas por todo lado si contar que mi cara estaba con sonrisa de oreja a oreja, eramos felices y libres juntos otra vez, regrese donde los chicos para que vean que ya estábamos completos y listos pero teníamos un día mas quedarnos ahí, nos despedimos y me fui a mi carpa frente al hostel El Chileno estaban haciendo una fogata los chicos, tome cervezas con mis amigas francesas y el dueño del hostel un par de horas y luego me fui a dormir junto a mi chica de metal para esperar al siguiente y embarcarnos en rutas marítimas desconocidas, aunque tenia temor por saber que venía sabía que todo saldría bien y que tenía que llevar a mi moto y a la pareja de amigos hasta el otro lado.

barco darien 1

sapzurro

Al despertar arme todo de nuevo, busque a mis amigos y nos fuimos directo al puerto a encontrarnos con el nuevo capitán para seguir nuestra ruta, llegamos de inmediato, a pesar de que la moto es pequeña tuve que pedir ayuda a mi amigo y al capitán para subirla y ubicar bien a que no se golpeara mientras Luzca cargaba el equipaje ela lancha, así partimos hacia Puerto Obaldia.

lancha darien 1

lancha darien 1.1

Luego de 6 horas de viaje en esa pequeña lancha que se bamboleaba de lado a lado mareàndonos, la alegría de alfin terminar Colombia y pasar a un nuevo país nos llenaba de felicidad y de esperanza que todo saldría bien hasta el final, ya que desde Capurgana hasta el esperado puerto de Carti en Panamá no tendríamos señal de celular, nuestras familias no sabrían nada de nosotros y tampoco sabíamos cuanto iba a tomarnos cruzar el Tapón del Darien, en los distintos puertos que pasábamos todos nos contaban historias macabras de viajeros que nunca lograron cruzar pero yo tenia amigos que viajaron de la misma forma y lo habían logrado, así que llenos de valor continuamos y llegamos a Panamá.

Puerto Obaldia ya era una realidad, aunque es un pueblo de no mas de 50 personas nos retuvieron los militares al bajarnos de la lancha, nos revisaron el equipaje mas de dos veces, algo incomodo pero tocaba hacerlo, luego de eso debíamos hacer la entrada a este país pero como era domingo no logramos hacerla y nos indicaron que teníamos máximo 24 horas para realizar el ingreso sino nos darían multas y problemas, ahí encontramos un hospedaje muy básico y donde nos acomodamos, pedimos dos habitaciones una para mi y otra para los chicos, descargamos todo y nos duchamos y luego de media hora salimos a conocer el lugar, el calor y los mosquitos eran insoportables, queríamos una cerveza fría, a lo lejos vimos una tienda a un costado de la cancha de fútbol tenía una aglomeración pequeña de personas, en esos días eran eliminatorias para el mundial de fútbol y muy contentos logramos acomodarnos con una buena cerveza y una pequeña televisión donde se veía el partido de Panamá contra USA, la felicidad envolvería el lugar. Aunque Panamá perdió el partido la pasamos genial y terminamos poco borrachos con esa gente y a media noche nos fuimos hacia aquella viaja casa donde habíamos pagado por hospedaje para descansar de tremendo día.

PANAMA

Nos levantamos muy deseosos de seguir, dejamos las maletas y fuimos muy temprano al puesto fronterizo a realizar nuestra entrada, tuvimos que conversar con la gente de aduana ya que nos pedían 500 usd a cada uno para demostrar solvencia en efectivo, era un problema porque la pareja colombiana llevaban no mas de 400 usd entre los dos y yo no tenia mas que 300 usd con lo que esperaba llegar a ciudad de Panamá y allá seguir vendiendo mis souvenires como siempre lo hacia para seguir, empezaron a complicarse las cosas pero en mi ruta había aprendido que una buena sonrisa, el ser positivo y una buena charla que rompa el hielo puede ayudar y así lo hice, pude ganarme a los agentes aduaneros en medio de risas y contándoles mis historias que había pasado con Antonia en mi viaje al Sur, de esta manera pudimos recibir la entrada de Antonia y de todos, ya podíamos seguir ruta sin problemas aunque nos cobraron un derecho al paso.

*los costos los encontrarás al final.

Al salir de la Aduana muy contentos nos grito un hombre afroamericano muy grande que habíamos conocido el día anterior cuando veíamos el partido de fútbol en la tienda, muchachooooos!!! hoy sale una lancha hacia Puerto Carti (nuestro destino final del Darien) si desean para hablar con el capitán y los lleve de una vez, jaja reímos sin parar otra vez no podíamos creerlo fue de inmediato todo, la buena vibra estaba con nosotros así que sin pensar fuimos hacia él y nos llevo donde el nuevo capitán. Ya reunidos con él cuadramos los costos y nos indicó que en una hora zarparíamos en su lancha aunque era más pequeña que las anteriores, no teníamos mas opción que esa o debíamos esperar al siguiente día y ver si conseguíamos alguien que nos quisiera llevar, decidimos irnos de una vez así que corrimos a la casita donde estábamos quedándonos para arreglar maletas, cargar todo en mi Antonia y darle hasta el puerto otra vez.

Al llegar no había como pasar por el puerto ya que estas embarcaciones no llegan al muelle, nos toco cargar la moto en medio de piedras y maderos sueltos en un mal paso me tronche el pie y me corte, a buena hora tenia el apoyo de mi amigo y de los dos hombres de la lancha, acomodamos a mi Antonia y partimos con mucha alegría.

lancha darien 2

Una vez ya en el mar empezamos a ir muy rápido y a unos cuantos kms adentro veía como Antonia en nuestro frente se golpeaba y se alzaba por los aires, me asusté mientras nosotros también íbamos con bruscos movimientos, inmediatamente me queje con el capitán pero no le intereso lo que le decía, luego de una hora mas volví a quejarme de que fuese mas lento yo estaba molesto porque era un viaje insoportable, me dijo que por la velocidad del agua y las olas que creaba el viento no podía hacer nada porque si bajaba la velocidad no llegaríamos a tiempo, aferrado a mi amada y sujetándola intentando de de todo para que no saltara mas fuerte tuvimos mas que callarnos y tratar de apreciar el paisaje pero como les digo era imposible de hacerlo, era hermoso no pudimos disfrutar nada ninguno de los tres, íbamos ya mas de 7 horas en esa horrible lancha, no sabíamos como ubicarnos para no seguir golpeándonos el trasero y los brazos, yo solo veía a mi Antonia volar y caer una vez tras otra y cada golpe que ella se daba a mi me dolía mas, nunca la había tratado así y pasaron mil cosas en mi mente, quería parar pero no había donde hacerlo, así llegamos hasta unas islas en el Archipiélago de San Blas donde vive la comunidad Guna Yala, paramos a cargar combustible y logramos descansar un poco del ajetreo del viaje, pero debíamos continuar, nuevamente en el mar como 2 horas más adentro se nos acerco un bote policial a preguntarnos que hacíamos cruzando por ahí, bueno esto por ser un paso tan complicado y usado por narcotraficantes y las guerrillas , la policía marítima deben registrar toda embarcación, de tal manera que nos hicieron sacar todas nuestras cosas en alta mar en ese pequeño espacio en la lanchita con todo regado y abierto junto Antonia acostada en nuestros pies, inclusive tuve que sacar la llanta de emergencia y mostrarles que adentro de la cámara no llevaba nada, no les importaba si se mojaba todo por la pequeña garua de lluvia que nos caía encima, fue un momento muy incomodo y triste para mi ya que uno de estos oficiales agarro una de mis maletas y la lanzo al otro lado de la lancha sin saber que ahí yo llevaba mi cámara de fotos y mi computadora portátil, yo no sabia que hacer pero ellos son muy bravos y no es bueno enojarse con ellos así que me toco quedarme callado y hacer lo que decían, sin duda este era el único momento malo de todo mi viaje desde que partí de Quito, al sur y ahora al norte nunca había pasado nada pero este policía tonto acababa de dejarme sin equipos para el viaje.

Se dieron cuenta que teníamos todo en regla y que no teníamos drogas ni contrabando, nos dejaron ir pero nos habían quitado mas de 2 horas de viaje y ya estaba anocheciendo, no iba a ser posible llegar ese día a Puerto Cartí, uno de los capitanes nos dijo que pararíamos en un islote de la comunidad Guna Yala donde podríamos dormir y esperar al siguiente día para continuar. Era un lugar de nadie en medio de la nada con basura en todo lado una isla flotante horrorosa en medio de la belleza de San Blas, era una islote muy amenazador, de todos modos el cansancio de la lancha nos tenia muertos nos dirigimos a unos cuartos en en segundo piso y dormimos de inmediato.

lancha darien 2.2

Nos despertamos y bajamos hacia el muellecillo del islote, la lancha aun estaba ahí con Antonia yo estaba temeroso de que no estuvieran la verdad me desperté asustado pero ahí estaba ella acostada en esa lancha en medio del Darien, Antonia durmió en el bote y nosotros luego de comer unas galletas nos subimos y esperamos a que venga el capitán, teníamos nuestra última ruta para terminar con el viaje mas cansado de todos los difíciles caminos que habíamos rodado con mi chica de metal.

El capitán al subirnos nos dijo “logran ver esa montana del fondo, pues eso es donde se bajaran ahí es Puerto Cartí”, alfin teníamos en nuestra mirada el final de esta travesía y el inicio real de centro América para nosotros, no paramos de reír y de gritar de la emoción nuevamente, luego de 2 horas mas llegamos a Puerto Cartí, pero ahí nos encontramos con otro problema , otros militares nos recibían y nos pidieron desembarcar las cosas y la moto, revisaron todo minuciosamente, era la tercera vez que nos revisaban y nos pedían mostrar las cosas que teníamos y de abrir las maletas, no podíamos creerlo pero debes hacerlo, luego de verificar que todo estaba limpio nos pidió que esperemos a que llegue desde Ciudad de Panamá el juez quien se encarga de dejar entrar a la moto al país que el debía verificar de nuevo a mi Antonia y quien firmaría el informe de que no llevamos sustancias ilícitas dentro de ella, nos dejaron desembarcar pero no podíamos irnos teníamos que esperar, al menos estábamos ya en tierra firme alfin aunque teníamos miles de mosquitos y chitras que nos destrozaban todo el cuerpo, nos tapamos hasta los dientes, sentados y sin nada de comida porque no había tiendas ni nada por ahí esperamos, luego de unas 3 horas se me acerco el Coronel a cargo ya eran eso de las 4 pm y me indico que no llegaría el juez, que estaría al siguiente día por la mañana y que traería un perro que olfateara la moto por si llevaba algo escondido, no lo podía creer, trate de hacerle entender de todo pero no pude hacerlo y me toco esperar.

Mis amigos estaban ahí siempre a mi lado pero les dije que se fuesen, que yo me quedaba a esperar y que nos veríamos en Ciudad de Panamá, yo arreglaría apenas pueda y seguiría, muy apenados con la situación se fueron ya que donde estábamos teníamos como 40 km de la selva con una carretera muy mala para llegar a la esperada Ruta Panamericana donde empezaba en Centro América y existía una camioneta que les podía sacar hasta allá y tendían 60 km mas para llegar a su hostel en Ciudad de Panamá, claro yo viajaba en Antonia ellos de todos modos debían ver un carro para salir de ahí así que era mejor que ganasen tiempo, nos despedimos esperando volver a vernos pronto y se alejaron con lagrimas en lo ojos de dejarme ahí sin saber que iba a pasar conmigo pero yo muy feliz de haberlo conocido y de su apoyo en todo este tramo que nunca olvidaríamos, “ánimo muchachos no pasa nada yo les visito apenas llegue”les dije, yo sabia a que hostel iban a ir así que los podía encontrar, desaparecieron y me quede armé mi carpa y me escondí de los fatales mosquitos y esperar al siguiente día aunque muy hambriento solo quería dormir y despertar al siguiente en un nuevo día, fue una de las noches mas largas de mi viaje sin equipo para trabajar mas que mi celular descargado, sin electricidad, con mucha hambre y con Antonia rota los faros laterales, el principal y el parabrisas por los golpes de esa horrible lancha.

Desperté casi a las 7 de la mañana, salí de la carpa y el militar que estaba de cargo me regalo un café, alfin tomaba algo , fue delicioso, esperamos hasta las 11 am que se suponía llegaba el juez con el perro pero terminaron llegando a las 2 pm, yo estaba mal genio y encabronado, el juez se bajo del auto era una camioneta D-Max en su balde llevaba una jaula con un gran perro gris, se acerco me hizo un par de preguntas y me dijo ok puedes irte, osea como? no van a revisar las maletas o la moto? el perro iba hacer una inspección para eso me hicieron quedar Sr juez. Me dijo no hay problema se ve confiable tu historia ya la revise en Internet porque me mandaron la información que entregaste ayer al Coronel me dijo y te creemos así que sigue nomas, uff quería matarlos a todos estaba histérico, agradecí enfadado y me dirigí a cargar todo en mi moto y me marche lo mas rápido que pude, solo quería salir de ahí y retomar mi ruta, así fue y al salir de ese campamento un hombre viejo y bago con cerveza en mano me dijo que debía pagar un peaje por haber dormido ahí, no podía creerlo , le mande la carajo y le dije que si no me abría el madero de la garita le iba a estampar mi casco en su cara, no tubo de otra que dejarme ir y así pude salir de ese lugar que nunca olvidare.

Pase mas de 40 km entre subidas y bajadas muy pronunciadas que transitan esta ruta muy vieja y desgastada en este pedazo de selva Panameña hasta llegar a la carretera que me llevaría a Ciudad de Panamá, luego de un buen rato manejando en caminos estrechos y con sinuosas curvas logre ver una recta, era la recta final, fue un momento muy icono en mi viaje porque al final podía ver la famosa Ruta Panamericana esa ruta que la deje en Turbo – Colombia, esa ruta que llevaría hasta Alaska. Llegue y cuando toque el asfalto detuve la moto, me baje,me hinque y le di un beso a la ruta que tanto soñaba ver otra vez, estaba en Centro América y mi historia empezaba a escribirse nuevamente en esas ellas rutas de Panamá.

Salí al camino y luego de 60 km al atardecer con Antonia golpeada y yo molido logre llegar a la capital panameña y donde pude volver a ver a mi familia que vivía acá, me comunique de inmediato con mi amigos y si ellos también estaban ya en su Hostel donde empezamos muchas nuevas historias mas.

ciudad de panama

letrero panama

Así fue como logre pasar esta parte del planeta en 5 días con la ayuda de amigos y de mi intuición, un cruce que causa tanta polémica en los viajeros y que pese a ser uno de los mas peligrosos del mundo logramos ver que no es imposible hacerlo.

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Ahora les dejo los costos que a mi me salio, recuerden que tu ustedes mismos deben negociar con los capitanes de las embarcaciones según tu presupuesto si es que eligen la forma en que yo realice el cruce.

Costos

Ruta desde TURBO hasta PUERTO CARTÍ

Turbo (Col) – Sapzurro (Col)

solo Motocicleta (barco de carga)

410.000 pesos colombianos

101 dolares americanos

en Turbo se paga un impuesto de ingreso al puerto 1 dolar

americano

El valor de la noche en el hotel es de 10 dolares americanos

Turbo (Col) – Capurgana (Col)

solo pasajero (katamaran)

100.000 pesos colombianos

25 dolares americanos

Capurgana (Col) – Sapzurro (Col)

solo pasajero (lancha con motor)

20.000 pesos colombianos

5 dolares americanos

Sapzurro (Col) – Puerto Obaldía (Pan)

pasajero y motocicleta (lancha con motor)

200.000 pesos colombianos

50 dolares americanos

en Obaldía se paga un impuesto de ingreso al puerto 20 dolares americanos

Puerto Obaldía (Pan) – Puerto Cartí (Col)

pasajero y motocicleta (lancha con motor)

223 dolares americanos

en Obaldía se paga un impuesto de ingreso al puerto 5 dolares americanos (yo no los pague)

TOTAL COSTOS DE MI RUTA

435 dolares americanos

—————————————-

Espero poderte ayudar y que contemples que este valor no es fijo depende de ti como te mencione anteriormente, creo que para tener en cuenta es contar con un valor entre 500 a 800 usd si llevas una moto pequeña, unos 1000 a 1200 usd por una moto grande y si es auto mas de 1500 para el container mas tu pasaje en avión.

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Con el auspicio de:

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